ENFOQUES DE OPINIÓN



Felipe Cowley P. - Director Enfoque Legislativo

(31.12.2018)

(*) Columna publicada en www.estadodiario.com



CENSURA v/s DIÁLOGO POLÍTICO 

VIOLACIÓN DE LA LEY v/s CUMPLIMIENTO DE ROLES

Felipe Cowley P. - Director Enfoque Legislativo

(10.07.2018)

Últimamente hemos sido testigos de la tensión entre el Ejecutivo y el Parlamento, en cuanto al aspecto esencial que los une, el legislar. Sequía, obstruccionismo, pero adozado a ratos de una lenguaje que no se condice ni con la envergadura de lo reclamado, ni con lo estratégico político conveniente para intentar una sinergia equilibrada que permita una ecuación compleja: un gobierno en minoría en el Parlamento, y un Parlamento sin iniciativa en temas relevantes.


El Ejecutivo, el gobierno, es colegislador junto al Congreso, tiene iniciativa exclusiva en diversas y relevantes materias de ley, de suyo aquellas que involucran la administración financiera del Estado y generan gasto para la nación, sin perjuicio de otras relavantes, y maneja las urgencias legislativas, todas facultades propias de un regimen presidencial que sustenta una parte importante de los objetivos que se han puesto los gobernantes que asumen el poder más pleno de la nación, de cara a la ciudadanía que los elige, y aquella que no, pero es gobernada.

El Congreso, por su parte, vota las leyes, para lo cual también posee un conjunto de facultades, pero de corte más procedimental, que limita, aunque en caso alguno inhibe, las facultades de avance más acelerado que idealmente pueda pretender un gobierno, en virtud de las urgencias con que cuenta, cuando las usa, lo cual ya hemos explicitado en columnas anteriores.

Así, de los últimos sucesos acaecidos en este ambiente más o menos crispado, hemos notado que se increpa al Parlamento, más específicamente a la oposición, de incumplimientos de la Constitución y las leyes, y de acciones contrarias al principio de legalidad o juricidad, al señalar que se ha actuado fuera de las atribuciones que la Constitución y las leyes confieren al Poder Legislativo, con lo referido al incumplimiento de las urgencias hace unas semanas, aspecto tratado en columna anterior y que hemos descartado en los hechos y técnicamente en lo legislativo, insistiendo en llamar al diálogo.

Hoy se ha presentado una moción de reclamación o censura en contra de la Mesa de la Cámara de Diputados, y nuevamente se ha recurrido a esa misma terminología mencionada, violar la Constitución y las leyes, lo cual es delicado, es una aseveración que legalmente es de las más graves que en el debate jurídico se puede expresar, más aún cuando uno espera mayor prudencia y sapiensa política por parte del Gobierno, para buscar caminos que le permitan avanzar en su agenda y no auto obstaculizarla.

La Censura de la Mesa, de presumible pronóstico en cuanto a desecharse en sesión de mañana, por carecer de mayoría el sector que la apoya, se justificó en la carta que la Mesa de la Corporación mencionada, le envió al Presidente de la República, en virtud de los dichos que él virtió recientemente, referidos a la inactividad de los parlamentarios en su tarea principal de legislar, enviándolos a trabajar, pero aumentando el nivel de su aseveración, al adjudicar intensiones de obstruccionismo de la oposición, y en particular, de la Mesa, cuestiones que hemos rebatido por la baja iniciativa del Ejecutivo en ingresar mensajes de ley, y también respecto del uso de las urgencias en columna anterior, cuestiones que hoy en el Senado ha tenido un repunte al ingresarse tres mensajes y varias renovaciones de urgencias, incluida una discusión inmediata y dos en la Cámara, lo cual creemos es el camino institucional conforme a las respectivas prerrogativas del Ejecutivo, pero abonado con su correcto uso.

Como aseverábamos, el lenguaje jurídico que consideramos bien límite, atribuyendo incumplimientos de atribuciones constitucionales y legales a la Mesa, conforme detallan en escrito de Censura los representantes de las bancadas de gobierno, lo justifican en que ni la Constitución, ni la Ley Orgánica del Congreso, ni el Reglamento de la Cámara establecería facultad alguna para que la Mesa haya podido representarle al Presidente de la República lo expuesto en su carta, menos aún atribuyéndose una representación del conjunto de diputados y diputadas que conforman la Corporación, sin tener facultades para ello. Junto a lo anterior, suman en su fundamento que es mediante acuerdo de sus miembros, o de jefes de bancadas, como se origina la voluntad de la Corpooración para que la Mesa, en virtud de ellos, pueda representarla conforme citan normas en su libelo de censura, lo cual es correcto, pero referidos a ciertos tipos de actos.

Lo que no menciona el escrito de censura es que el artículo 46 N° 1 del Reglamento de la Cámara, le atribuye a la Mesa la facultad que justificó la carta en referencia, el cual prescribe: "Artículo 46. Las facultades de la Mesa son: 1. Representar ante los poderes públicos la conveniencia de salvaguardar la independencia e inmunidad parlamentarias.". Sin duda, y del tenor de la misma carta, se advierte claramente que la Mesa de la Cámara de Diputados, mediante la firma de sus integrantes, no han hecho otra cosa que representarle al Presidente de la República, con cuidado lenguaje, el hecho de que cada Poder del Estado es independiente en su actuar, y que no es aceptable que como Ejecutivo y en la condición de máxima autoridad de la Nación, se indique que sus miembros no están ejerciendo sus funciones, y más aún, que se están obstruyendo las del poder que él representa, lo cual no es efectivo.

Nuevamente creemos conveniente hacer un llamado al Ejecutivo y a su sector en el Parlamento, la conveniencia de ser más cuidadoso en el lenguaje, calibrar mejor las imputaciones que realiza, buscar abrir más el dialogo con la oposición, contribuyendo a tal propósito con un mejor clima, y, en especial, afinar el uso de sus prorrogativas, como es el manejo de las urgencias, lo cual apreciamos esta semana es el camino apropiado para sacar adelante sus proyectos de ley.




CIFRAS Y TÉCNICA LEGISLATIVA DEL GOBIERNO Y OBSTRUCCIONISMO DE LA OPOSICIÓN

Felipe Cowley P. - Director Enfoque Legislativo

(26.06.2018)


El día de ayer el Gobierno, motivado por las opiniones de ciertos sectores y personeros de la oposición en cuanto a advertir una cierta "sequía legislativa", dió a conocer una serie de parámetros de balance legislativo que, según ha comentado el Ministro Blumel, Secretario General de la Presidencia, implicaría una abierta "obstrucción" opositora, al no respetar las urgencias, y así la Constitución, la ley y los reglamentos.

En primer lugar, el elemento más evidente de la causa ya lo hemos comentado en esta tribuna, y dice relación con que el actual gobierno no cuenta con mayoría en el Parlamento, y por ello, debe hacer esfuerzos mayores para concordar no sólo los contenidos de los proyectos que pretende sacar adelante, sino los tiempos de despacho, de modo que aquellos acuerdos hayan madurado lo suficiente para tener buenas leyes, más aún cuando requiere del concurso de parte de la oposición para conseguir los votos para su despacho, todo ello, sin duda, dentro del marco normativo.

Dicho aquello, en la declaración del día de ayer por parte del gobierno, a partir de ciertos datos que entrega, se mencionan categóricos juicios para dar cuenta que la razón de la merma legislativa no se encuentra en la pasividad o falta de acuciosidad y entusiasmo del gobierno y sus ministros, sino en la falta de cumplimiento por parte de la oposición (quien maneja casi la totalidad de las presidencias de las Comisiones, sin perjuicio de la Salas) de las exigencias legales y reglamentarias, e incluso de incumplir la Constitución, al señalarse que no se estarían cumpliendo las urgencias.

Como entendidos en la materia, nos interesa aportar algunos alcances, en primer lugar, sobre las cifras que entrega el gobierno, el que ha señalado, a través del Ministro Blumel, lo siguiente: "el gobierno ha hecho la pega y ha impulsado 38 proyectos de ley", precisando que se han enviado 21 nuevas iniciativas legislativas y que se han presentado indicaciones a 17 proyectos de ley ya en tramitación. Agregó que actualmente el Ejecutivo tiene 45 urgencias legislativas en las distintas instancias legislativas en el Congreso Nacional." (portal web Minsegpres.cl). Nos centramos, así, en dos de los aspectos mencionados, con el ánimo de contribuir a mejorar el clima y aquello trasunte en la mejor eficiencia legislativa.

1. Sobre el envío de 21 nuevas iniciativas legislativas, cabe hacer notar que los mensajes ingresados al Parlamento son 15 y no 21 (ver en www.senado.cl, tramitación de proyectos). Cabe precisar, eso sí, que en La Tercera del día de hoy, al menos, se informa de un desglose al señalar que de esas 21 iniciativas, 16 es el número "proyectos nuevos", mencionando "5 indicaciones sustitutivas", que sabemos no son técnicamente una nueva legislación, sino que son modificaciones significativas y no siempre totales -lo que habría que revisar en cada una de ellas- de un proyecto de ley anterior, de una iniciativa de ley pretérita.

2. En segundo lugar, en lo referente a que el Ejecutivo mantiene 45 urgencias legislativas vigentes en el Congreso Nacional, debemos centrarnos de manera especial, toda vez que nuestra revisión especializada arroja un número abiertamente distinto, sobre la base de una metodología lenta en su análisis, si se quiere, pero certera, como es revisar todas las Cuentas de las cámaras (de Diputados y del Senado), una a una, desde la fecha del mayor plazo para que las urgencias puedan estar vigentes a la semana en que se necesitan, y retoma la actividad legislativa, en este caso, que puedan estar vigentes al martes 3 de julio -la presente semana es regional y distrital-, día en que deben estar vigentes para que los proyectos puedan ser citados, por una parte, y que pueda gestionarse su despacho, conforme al plazo y estado de avance del proyecto propiamente tal.

Así, la fecha clave para comenzar a revisar la vigencia de las urgencias es la fecha de la sesión pasada del martes 5 de junio, tratándose de las "simples urgencias", que es la urgencia de mayor plazo (30 días corridos), para que puedan estar vigentes a la semana del 3 de julio. Así, aquellas debieron haberse dado cuenta no antes del martes 5 de junio indicado. De este modo, el total de urgencias simples vigentes suman 20 en ambas cámaras (10 en la Cámara de Diputados y 10 en el Senado).

Por su parte, tratándose de "sumas urgencias", su plazo es de 15 días, por lo que hay que considerar que para que estén vigentes este tipo de urgencia, aquellas deben haberse dado cuenta no antes de la sesión del martes 19 de junio pasado, y así su vigencia podrá ser real al día 3 de julio próximo, y puedan citarse tales proyectos, y, en su caso, poder gestionar su despacho. De no cumplirse aquello, necesariamente deberán renovarse las mismas la próxima semana, con el consecuente riesgo de que no exista una exigencia legal y reglamentaria de tener que citar el proyecto respectivo la semana que viene, y de abrirle un nuevo plazo para su eventual despacho.

En razón de lo anterior, y a la luz de las cifras entregadas por el Gobierno, observamos que al 3 de julio próximo sólo habrá "una suma urgencia", referida al proyecto sobre adopción -que se dio cuenta el pasado 19 de junio-, de un total de 9 urgencias (4 en la Cámara de Diputados y 5 en el Senado) que se ingresaron últimamente, pero no en la fecha correcta para que se encuentren vigentes, toda vez que 8 de ellas se dieron cuenta en sesiones del día 12 de junio pasado, en ambas cámaras, por lo que su plazo vence el día de mañana 27 de junio, es decir, mañana, durante la semana de receso legislativo, sin poder permitir un efecto legal o reglamentario real.

En cuanto a las discusiones inmediatas, cuyo plazo es de 6 días, con particularidades reglamentarias que lo estrechan en Comisión Mixta, sólo existe un proyecto que contó con ella, el referido a los delitos de cohecho y soborno, urgencia que al día de hoy está vencida por haberse dado cuenta el día 19 de junio pasado.

En consecuencia, al declarar el gobierno que "actualmente el Ejecutivo tiene 45 urgencias legislativas en las distintas instancias legislativas en el Congreso Nacional" (portal Minsegpres), debemos observar que esa cifra no es efectiva, de dos modos distintos: uno flexible, que implica no considerar la vigencia efectiva de las últimas urgencias ingresadas, advirtiendo que la cantidad total es de sólo 30 urgencias (20 simples, 9 sumas y 1 discusión inmediata); pero desde lo estrictamente reglamentario, y considerando que esta semana es de receso legislativo, las urgencias vigentes efectivas para la semana siguiente son sólo 21, las 20 simples vigentes y la suma del proyecto de adopción, ya mencionado.

El lenguaje categórico que atribuye obstruccionismo y desconocimiento de la Constitución, la ley y los plazos reglamentarios de las urgencias, usados por el Gobierno, respecto de la oposición, creemos no contribuye a la necesaria sinergia o concordancia entre el Ejecutivo y el Parlamento, para sacar adelante lo que hoy se encuentra avanzando en materia legislativa, sin perjuicio de estimar conveniente un mejor uso técnico-político de las urgencias, y el inevitable diálogo con quienes presiden las respectivas instancias del Parlamento para instar a tener una buena legislación, y si se puede, de un modo más acelerado, más aún cuando esto recién comienza. El frenesí de las urgencias -frase bien sabida en el foro parlamentario del último tiempo- no siempre obedece al volumen y eficiencia legislativa que las sostiene, sino, al método técnico legal indispensable de emplear, para lograr discutir, votar y despachar un proyecto de ley.



CIFRAS BALANCE 3 MESES DE GOBIERNO

11.06.2018

URGENCIAS DEL EJECUTIVO DURANTE LOS PRIMEROS TRES MESES DE GOBIERNO

Felipe Cowley P. - Director Enfoque Legislativo

11.06.2018 (*)

Durante lo que va del presente período de gobierno, como escibí hace unos días atrás, se ha advertido una lenta iniciativa del Presidente de la República en cuanto a alentar el avance de las iniciativas que ha decido ingresar al Parlamento, como aquellas que ha patrocinado o puesto urgencia. Los factores de fondo de ello, ya son de público conocimiento, como son la ausencia de mayorías parlamentarias que puedan asegurar las aprobaciones que incidirían en una mayor eficiencia legislativa; como, a raíz de lo anterior, la necesidad de búsqueda del Gobierno de caminos alternativos que permitan pavimentar una efectividad cierta al momento de llevar proyectos a votación, tanto en Comisiones como en Sala, en ambas Corporaciones, lo que implica seguir un camino de mayor extensión temporal.

Lo anterior queda reflejado por Enfoque Legislativo (ver lámina relacionada) al observar las urgencias que se han ingresado al Congreso Nacional al cabo de estos tres meses, las que si bien no han sido pocas -incluso similares y hasta superiores en cuantía a las de la anterior administración a igual fecha, 11 de junio de 2014, al cumplir también tres meses de gobierno-, sí difieren significativamente en la calificación de las mismas, toda vez que las Simples urgencias suman 95 (plazo de 30 días, renovables), muy distantes de las 21 Sumas (plazo de 15 días, renovables) y 2 Discusiones Inmediatas (plazo de 6 días, renovable) que se han ingresado en el presente trimestre. El anterior gobierno de la ex Presidenta Bachelet ya contaba con un número importante de Discusiones Inmediatas y Sumas, a la misma fecha, y una cuantía más pareja a las Simples urgencias que se habían ingresado a los tres meses de gobierno.

De este modo, no es producto de una iluminación muy aguda la conclusión que ya se extrajo en la anterior columna suscrita, en cuanto a advertir que sino se agudizan ciertos factores extra legislativos, dada la ausencia de mayorías de gobierno en el Parlamento, la tendencia a mantener estas cifras esbozadas por Enfoque Legislativo, por parte del actual gobierno, no variarán en demasía, traduciéndose aquello en una posible y real "sequía legislativa", que esperamos no se concrete, atendida las necesidades sociales y de desarrollo en las diversas esferas del país, que ameritan la intervención del Parlamento.

Como última observación con ánimo de contribuir a acelerar la agenda en el Congreso por parte del actual gobierno, cumplidos ya tres meses de mandato, quizás sería importante instar por parte del Ejecutivo, a observar con mayor agudeza las distintas mociones de parlamentarios que pueden ser patrocinadas, y que reunan un mayor consenso, ingresándole urgencias de mayor calado, en paralelo al trabajo arduo que se realiza para asentar la viabilidad de los mensajes que forman parte del programa de gobierno del Ejecutivo, y de este modo mejorar así los números, evitando no ahondar en mayores brechas con el anterior gobierno, en cuanto al volumen de eficiencia legislativa, aspecto de especial atención por parte de Enfoque Legislativo.


Actualización al 11 de junio de 2018, a tres meses de gobierno, relacionado con idéntico período de gobierno anterior


CUANDO EL CLIMA POLÍTICO Y LAS MAYORÍAS SE CRUZAN EN EL BALANCE LEGISLATIVO

Felipe Cowley P.  -  Director Enfoque Legislativo

05.06.2018 (*)

Cada vez que se conoce la Cuenta Pública en el Congreso Nacional, el país se adentra en una serie de dinámicas de análisis, de suyo democráticas, que expresan una fotografía del estado en que nos encontramos como país en relación a lo avanzado y a lo que está por venir.

Surgen así halagos, críticas, proyecciones, balances, comparaciones, juicios, etc., lo que sin duda favorece -o desmerece- un re baraje de los énfasis con que cada sector participa en lo público, buscando re posicionarse en la arena política, como sin duda le ocurre al gobierno, a los partidos políticos, a los parlamentarios, a los grupos de interés, etc.; y, en la actualidad, siempre a instancias del clamor ciudadano por sus reivindicaciones que nos siguen demostrando que inciden fuertemente en la agenda, a mi juicio para bien, porque son reflejo del sentir ciudadano en defensa de avances concretos reclamados por vía idónea, aunque extra institucional. Las mayorías o las ideas fuerza mayoritarias, se hacen sentir.

Años atrás, fueron los movimientos estudiantiles que permitieron alinear a los políticos, de la mano de la ex Presidenta Michelle Bachelet, para aglutinar voluntades de la ciudadanía en favor de un clamor que permitiera cumplir con anhelos sociales como fueron el fin a la selección, al lucro, y a la obtención de la gratuidad en materia educacional, aspectos cumplidos por el anterior gobierno, sin perjuicio de otros menos aclamados, pero de la mayor relevancia, como el fin al sistema electoral binominal, la aprobación del acuerdo de unión civil, y la agenda energética.

En la actualidad, y entrando en el parangón, la agenda es más cuesta arriba para el presente gobierno, al observar que si bien la ciudadanía le entregó al Presidente Piñera un alto porcentaje de votación en las urnas, no le confió esa misma ventaja o herramienta vital de la democracia a nivel parlamentario -los votos de los congresistas-, lo que podría traducirse en el tiempo en una posible "sequía legislativa", que hoy ya pone una señal de incertidumbre de lo que será la impronta y la obra concreta del presente gobierno al cabo del término de su cuadrienio.

Conforme a los datos que avanzamos hoy en "Enfoque Legislativo" -más abajo en esta columna-, los que emanan de una fuente pública abierta como es el sitio web del Senado, detallamos un simple balance legislativo comparativo de los primeros tres meses del presente gobierno -a cumplirse el 11 de junio próximo-, comparando aquellas cifras con las de igual período del gobierno anterior, para reflejar lo que creemos es un nuevo estado de cosas, con nuevas exigencias y desafíos, serios desafíos políticos, que inciden en el bienestar del país.

Así, el resultado de esas cifras, aprecian claramente la incidencia que producen las mayorías parlamentarias en un gobierno respecto de otro, y más relevante, como inciden éstas en el progreso de las políticas públicas, es decir, en el desarrollo del país en su conjunto. De este modo, en los tres ítems observados, como son los Mensajes ingresados al Congreso, como así, los Mensajes ingresados y publicados como ley durante cada período, y los Mensajes y Mociones publicados como ley independiente de su fecha de ingreso, tanto desde el 11 de marzo del presente año, como en su correlativo, el 11 de marzo de 2014, advertimos que la distancia entre el gobierno de Michelle Bachelet con el del actual Presidente Piñera, es significativa y, probablemente, podría prolongarse exponencialmente en el tiempo.

Frente a esta realidad, el actual gobierno ha sido sensato en esta primera etapa, y no ha podido más que insistir en la política de los acuerdos, y en los avances en las comisiones de estudio para lograr conseguir una real opción de poder ingresar con mejor proyección, una cantidad de proyectos de ley, lo que cada día se hace más necesario para poner mayor dinamismo al decaído trabajo parlamentario, pero en especial, para intentar inaugurar la aprobación de aquellos que logren cruzar la vaya de las mayorías adversas con que gobierna.

A ese propósito, estimamos, deberá sumarse una más fina mirada de la realidad contingente del día a día, de modo de intentar por la vía de su sintonía con lo que demanda la ciudadanía, lograr instalar proyectos reales y sentidos, que consigan un amplio apoyo de los distintos sectores políticos, y sin duda, de la oposición, para posibilitar abrir la opción de que terminen siendo leyes de la República y que el balance sea, al menos, más decoroso en materia de realizaciones.

Sin embargo, los anteriores mecanismos extra legislativos que permten un mejor navegar, no serán suficientes en el tiempo para el actual gobierno, respecto de la ineludible dimensión de producción legislativa que todo mandato requiere, al carecer de mayoría parlamentaria, si su discurso es incoherente, y por un lado, desmerece a aquellas mayorías, cuestionando la obra que pudo realizarse en su favor por parte del anterior gobierno, en cumplimiento de las demandas que las reflejaban, y por otro, intentando sintonizar con esas mismas demandas, aunque de otra naturaleza, para acogerlas, pero con la necesidad de sumar los votos del sector que sustentó las anteriores realizadas.

De este modo, el clima político que genere el gobierno será crucial para que la actual administración pueda aglutinar algún grado de mayoría en el Congreso, que le permita construir cifras balance positivas; sin obviar, para ello, ser agudo en habilidades blandas, en sus dichos, sus gestos, su cuidado en evitar desaguisados, entre otros factores -extra votos-, que siempre ayudan al diálogo, a los acuerdos y a sacar leyes, para el beneficio del país.

Si el gobierno busca concretar -más allá que lo necesite- realizaciones legislativas significativas en cuantía y calidad, deberá ir pavimentando un camino sobre la base de la consolidación de lo ya realizado, en favor de la ciudadanía, con niveles aceptables de reconocimiento a la obra ya efectuada y sus actores, más que optar por la crítica, la omisión o el desmerecimiento de las realizaciones de un gobierno, aunque sea de oposición -como la omisión de la ceremonia de promulgación de la Ley de Educación Superior-. Es innecesario, mesquino y hasta lesivo ese camino para el oficialismo, más aún cuando la campaña se ganó, y además dejó una lección que la propia coalición de gobierno había entendido y que la llevó al poder: que la agenda de centro izquierda debe sumarse a los objetivos del nuevo gobierno -comolo fue la inclusión de la gratuidad en su programa-. Ya han transcurrido tres meses de gobierno y se sigue evidenciando ese mensaje ciudadano, pero aún no se aprecia un cambio de clima por parte de quien tiene, a mi juicio, la necesidad imperiosa de mejorar las cifras que Enfoque Legislativo pone a su disposición, el gobierno, lo que depende, en gran parte, de las mayorías que precisamente no están en su sector.


* Los datos se completarán en su informe suscrito, la semana del 11 de junio de 2018. Suscríbase